Mar 9 mar 2010
Para iniciarme por primera vez en la fiesta de la calçotada,el domingo pasado me deje llevar por los “lugareños”, o más bien debería decir nacidos en Cataluña… Acabamos en Rocafort de Queralt, Tarragona, provincia que al parecer ostenta la fama en esto de los calçots.
La bandeja con los calçots y su salsa Romesco…

… para comer hay que desnucarse un poco …

… y se riega con vinos y cavas de la tierra
Después de “encebollarse” bien, y ponerse las manos negras de pelar los calçots, toca comer carne en abundancia. Por la mesa circularon bandejas de carne a la brasa, “mongetes” -veáse alubias blancas-, alcachofas, tomates y patatas asadas, para terminar con el postre, o mejor dicho, los postres, naranja con chocolate y crema catalana… Vamos toda una fiesta para reventar.
La experiencia estuvo bien, aunque para mi gusto a la salsa le faltó una guindillina que le diese un poco de alegría… Creo que para disfrutar bien de la calçotada hay que tener jardín o terraza, hacerlo en casita y echar una sobremesa de horas, sin que nadie se tenga que preocupar de conducir, no beber, ni nada por el estilo.












10 marzo 2010 a las 12:04
A mi no me parecieron para tanto cuando los probé, aunque he de decir que la carne que nos comimos de acompañamiento bien mereció el viaje. Por cierto:
“…para mi gusto a la salsa le faltó una guindillina que le diese un poco de alegría…”
Eres de los míos.
10 marzo 2010 a las 21:41
Solo puedo decir bej xD
11 marzo 2010 a las 9:20
Una salsa para mojar en algo tan neutro como esas cebollas merece un poco de alegría y no tanta almendra… Voy a crear mi propia versión de la salsa romesco y la voy a llamar, en un alarde de originalidad “Ruthmesco” xD
11 marzo 2010 a las 15:14
Yo quiero la ruthmesco pero con otra cosa fruthi xD