Y fuimos a ver a The Heavy al Marula Cafe y aunque abrían a las 21 porque el concierto se iniciaba a las 21:·30, realmente no empezó hasta las 22… Una hora de espera se hace muy larga, especialmente si es a pie firme, pero un puesto en segunda fila para conseguir ver algo requiere sacrificios.
Una hora de concierto en la que tuvimos funk, rock, capellas y unas dosis de hiphop, aderezado todo con un muy buen rollito, y es que Swaby, el cantante de prodigiosa voz, sabe conectar con el público – aunque a veces, para mi gusto, se pase de guay-, sonaron los temas de su último disco y sonó Colleen, que actualmente es mi canción favorita de este grupo…También cabe destacar el brevísimo homenaje a los Kinks y a los Doors mezclando “All day and all of the night” y “Hello, I love you”, cosa que me pareció muy graciosa porque mi amigo G insiste siempre que las ponen en algún bar en que es la misma canción.
Un concierto íntimo, con algunos problemas técnicos, sin la mejor de las acústicas y privado de la parafernalia que rodea a los grandes artistas, lo que me provocó una fugar felicidad por poder estar a dos metros de la banda sin ningún tipo de seguridad, teniendo el privilegio de escucharlos sin más y olvidarme de todos los “peros” que podía tener.














