“-¿Un amor perfecto?
-¡No, hombre! No pido tanto. Lo que quiero es simple egoísmo. Un egoísmo perfecto. Por ejemplo: te digo que quiero un pastel de fresa, y entonces tú lo dejas todo y vas a comprármelo. Vuelves jadeando y me lo ofreces. “Toma, Midori. Tu pastel de fresa”, me dices. Y te suelto: “¡Ya se me han quitado las ganas de comérmelo!”. Y lo arrojo por la ventana. Eso es lo que quiero.
-No creo que eso sea amor- le dije con semblante atónito.
-Sí, tiene que ver. Pero tu no lo sabes -replicó Midori- Para las chicas, a veces esto tiene gran importancia.
-¿Arrojar pasteles de fresa por la ventana?
-Si. Y yo quiero que mi novio me diga lo siguiente: “Ha sido culpa mía. Tendría que haber supuesto que se te quitarían las ganas de comer pastel de fresa. Soy un estúpido, un insensible. Iré a comprarte otra cosa para que me perdones. “¿Qué te apetece? ¿Mousse de chocolate? ¿Tarta de queso?”
-¿Y qué sucedería a continuación?
-Pues que yo a una persona que hiciera esto por mí la querría mucho.
-A mi me parece un desatino
-Yo creo que el amor es eso. Pero nadie me comprende -Midori sacudió la cabeza sobre mi hombro- Para un cierto tipo de personas el amor surge con un pequeño detalle. Y, si no, no surge.
-Eres la primera chica que conozco que piensa así.
-Me lo ha dicho mucha gente -Se toqueteó las cutícula de las uñas-. Pero yo no puedo pensar de otro modo.”
- Tokio Blues. Haruki Murakami -














¿Te sobran 125€?, ¿Quieres hacer feliz a una persona?, ¿Deseas que todo el mundo se entere de lo buen@ que eres?, ¿Necesitas lavar tu conciencia y no sabes cómo?