diciembre 2007


Dormir tres horas por culpa de las prácticas hace que cabecee en el trabajo, no me entere de lo que me preguntan mis alumnos, sea incapaz de explicar nada con mínima coherencia y experimente una nulidad total lectora de código fuente… ¡¡Ni siquiera soy capaz de pensar ejercicios difíciles para tenerles toda la tarde entretenidos!! He de pensar en positivo: sólo me quedan dos horas y el descanso de por medio.

Cada día que pasa me confirmo más en la creencia de que la ignorancia da la felicidad.

 

Nombre real: Charles Lee Ray
Sobrenombre: Chucky
Fecha de transformación: 09.11.1988

 

 

Ade due damballa.

Give me the power, I beg of you.

Leveau mercier du bois chaloitte.
Secoise entienne mais pois de morte.
Morteisma lieu de vocuier de mieu vochette.

Endenlieu pour du boisette damballa!
Endenlieu pour du boisette damballa!
Endenlieu pour du boisette damballa!

 

 

 

Se separaron de la forma más inesperada. Un lunes Diana le había mandado un mensaje de lo más cariñoso: «Te quiero muchísimo y te echo de menos», y el viernes había cambiado la cerradura.

-Cosmofobia. Lucía Etxebarria-

 

El problema del amor efervescente es difícil de entender para uno mismo pero más difícil es hacerlo inteligible para el resto, por desgracia lo conozco demasiado bien.

Un día, sin previo aviso, ves que todo ha cambiado, de repente tienes a tu lado a un extraño y sin más ni más ya nada te importa.

Un día te levantas y rompes con todo. Y, aunque te sientes bien, no quieres que vuelva a pasar, porque como he dicho, a veces, ni uno mismo lo entiende.

 

 

“Tú y la codeína sois como Holmes y la morfina”.

Ayer noche hablaba con el pequeño apátrida de lo divertidos que me suelen resultar los consultorios psicológicos de las revistas. El que me ocupaba en ese momento hablaba de un hombre que le era compulsivamente infiel a su mujer, pero se preocupaba porque ahora tenían un hijo y lo que hacía estaba mal. Esto me hace plantearme si ese hombre se habría parado alguna vez a pensar en su esposa, o si la tendría algo de respeto, dado que pensaba que lo que hacía en el presente estaba mal porque tenía un hijo, no porque tuviese una esposa. El pequeño apátrida y yo estuvimos de acuerdo en pensar que aquel hombre era un desgraciado, en el mal sentido de la palabra.

Así mismo esta mañana conversé sobre qué cosas son las que me hacen descartar a las personas, porque sí, soy tan chula que me premito el lujo de apartar de mi lado a quien no me interesa como persona.

¿Qué está bien y qué está mal? Estoy segura de que hago muchas, muchísimas, cosas que le revolverían las entrañas a más de uno, y que no dudaría en tacharme de persona non grata, pero sin embargo para mi entran dentro de la más absoluta normalidad.

El que la gente haga daño gratuitamente, el que mienta compulsivamente para alimentar otras mentiras, las traiciones a la confianza depositada… Son los comportamientos que a mi me ponen el estómago del revés, quizás se deba a mi lealtad exacerbada.

El tema de la lealtad me lleva irremediablemente a recordar que alguién que me conoce muy bien -quizás demasiado bien- dice que el resto del mundo tiene una visión muy radical de mi persona, debido a que no entienden que soy la persona más apasionada del mundo y que por eso veo todo en blanco y negro, olvidando la amplia gama de grises que existen, porque el gris no está hecho para personas como yo ya que las pasiones sólo se mueven en los extremos. Dice, además, que soy el diamante mas frágil que puede existir, porque en realidad soy un diamante de talco, del que se puede, con delicadeza, sacar todo lo bueno que se pueda sacar pero que se desintegra entre las manos en el momento en que se presiona o se golpea ligeramente.

Lo cierto es que tengo una moral de carácter recíproco -lo mismo que la cumplo la exijo- muy sencilla y extremadamente férrea basada en no engañar ni embaucar deliberadamente a las personas, no ser entrometida, estar al pie del cañón siempre que sea necesario, ser discreta, no pedir explicaciones y no dejar que me las pidan …

Y viendo esto escrito me doy cuenta de que efectivamente los grises no están hechos para mi.

I want to spend the rest of my life collecting blood slides with him…
He’s so cute and so, so, so insane… I love him!

El Purple Weekend siempre nos depara diversión y locuras en exceso, este año además de completar el hurto de una guitarra-varilla, he descubierto que:

  1. Soy una fan fácil, me puedo hacer fan de cualquier grupo con tan sólo escuchar unos acordes.
  2. Todos los músicos que pasaron por el Purple se parecían a alguien mucho más famoso y conocido que ellos.
  3. El bajista de The Knack es familia del tipo de Nacha Pop, comparten eso de estar muertos y no saberlo.
  4. El secreto de la voz de Leonard Cohen es salir de fiesta cinco días seguidos por León, alcohol, humo y frio te dejan una voz ideal para entonar eso de “first we take Manhattan, then we take Berlin”. Además, Leonard Cohen es leonés, lo camufla en su nombre.
  5. Cuando te zumban los oidos es como escuchar grillos.
  6. Puedo beber leche -colacao- a altas horas de la madrugada sin que me de asco infinito, pero, por favor, no se lo digais a mi madre.
  7. Si te quedas sin voz siempre puedes pasarle una nota a Miqui Puig que diga: “El Purple Weekend me ha dejado sin voz, pero quería decirte que soy fan tuya y quiero hacerme una foto contigo” y él accederá amablemente.
  8. Dracula YeYé es el mejor hit de la historia musical española.
  9. Sustituir todas las vocales por la i, es la una de las cosas más divertidas del planeta y da lugar a montones de sms del palo “il Pirpli Wiikind is li qii tiini viini Miqii Piig y ti hicis fin.”

Y dentro de un año, a seguir haciendonos fans en la primera canción, dentro de un año, más Purple.

Hace unos días que P me propuso ir a comer a su casa y poner el árbol de Navidad, el plan no es que me sedujese en demasía, a mi eso el tema de los adornos navideños que tardan horas en colocarse no es que me apasione, pero finalmente accedí a ello.

A los pocos días me informó que se había apuntado al tema un amigo suyo, al que conocí de pasada, una noche en el Húmedo, en la más patética y absurda situación que pueda uno echarse a la cara.

Así que esta mañana me he levantado tras haber dormido escasas cuatro horas, me he ido a la gasolinera a comprar el vino que debería haber comprado ayer y me he plantado en su casa.

P no es que sea buena calculando cantidades en la comida -en alguna vida pasada debió ser cocinera de cuartel- así que tenía preparado unos entrantes compuestos de empanada, chorizo, salmón ahumado, patés, pastel de cabracho y queso de untar, ligeros aperitivos para acompañar un plato principal tipicamente berciano -ella es berciana y hace patria cuando invita a comer- compuesto de un botillo, una androlla, un repollo entero y alrededor de ocho patatas … Y por si todo esto fuese poco, su amigo había llevado unos pasteles.

Comimos, bebimos y mientras nos poníamos como gochos recordé el monologo de Raúl Cimas en el que comentaba que la gente del norte no engorda en Navidad porque durante todo el año comemos a degüello y que estas fechas no son para nosotros más que un día de comida más. Yo le diría a Raúl Cimas que en Navidad comemos más ligero, el marisco no es tan contundente como un buen cocido.

Para bajar la comida nos pusimos con el árbol -con el príncipe de Maine de fondo- y poco a poco conseguimos dejarlo tal cual la foto, no sin crisis de ansiedad intermedias provocadas por las combinaciones de bolas.

Y ahora mismo -a las 21:25- creo que es hora de echar la siesta postcomidil…

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