Este será un post lleno de generalidades y esquizofrenias varias, muy en la linea de mi estado mental actual y es que los días del final del verano me vuelven loca.
Volvemos a la rutina, otra vez se va la gente, otra vez distancias, mails, llamadas y vernos cuando toque, otra vez a buscar un trabajo que me permita quedarme un año más, a divagar sobre la posibilidad de no encontrarlo y emigrar a las islas una temporada con un trabajo de esos que nos tiene escondidos en su mail.
Se acercan, inexorablemente, los 25, que ya son un porrón de años, que me dan muchos quebraderos de cabeza, muchas horas reflexivas que siguen sin despejar muchas dudas sobre el futuro y el euromillón sigue resistiéndose a tocarme con su varita mágica.
Pero no todo es comerse las uñas hasta que duela, también hay alegrías; levantarse y descubrir que alguien te extraña, te recuerda, es una de ellas, algo muy especial. Siempre me ha gustado el detalle de levantarme y tener un sms, mail o similar de contenido nostálgico.
Además, desoyendo el consabido “al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”, en octubre me reencontraré con mi isla esmeralda -creo que hacía tiempo que un viaje no me causaba tanta excitación- y demostraré que Sabina se equivoca.
¿Y por qué este título? Tomate y sal, un desayuno diferente…
Mis amigüitos me traen regalos de sus viajes y así ahora tengo regalines procedentes de la India y de las islas.
Se puede intuir que los procedentes de la India son el bolso, las pulseras y el té, mientras que los londinenses son las chapitas y las dos condecoraciones militares que, junto con mis parches del ejército checo, servirán para customizar, de una vez por todas, mi cazadora verde.
Va a empezar el otoño y necesito hacer algo con mi pelo, ha perdido toda forma!! Ya no necesito poder atarlo para combatir el calor y ahora me enfrento a dificiles cuestiones, ¿qué hacer?, ¿volver al corte anterior?, ¿pasarme a otros cortes?, ¿cortarme flequillo?, ¿teñirme?.
Busco en internet y encuentro distintos cortes como este, este (el del medio) o este (dejando un flequillo más largo), también me enfrento a la cuestión del color, seguir con mi color natural, convertirme en una pálida morena de pelo negro o volver a los rojos que se estropean tan rapidamente.
- Fermín Romero de Torres, cesante. Mucho gusto en conocerle.
- Daniel Sempere, tonto de remate. El gusto es mío.
-Carlos Ruiz Zafón. La sombra del viento-
A veces pienso que debería presentarme tal y como hace Sempere, como una tonta de remate, lo malo es, que sospecho, que llevo unas luces de neón brillantes sobre mi cabeza diciendolo ya por mi.
Hoy el cielo está gris, anuncia el final de un verano que nunca llegó, hoy tengo morriña.
Morriña de los lugares en los que he estado, de la gente que he conocido, de todo aquello que me ha forjado.
Hoy quiero echar de menos a todos los que han pasado por mi vida, a mis compañeros, a los del colegio, a los de BUP y COU, a los de la universidad, a los que nada han tenido que ver con mi formación académica, en definitiva, a todos los que compartieron conmigo sus ratos, sus risas, sus miedos e ilusiones y luego tras un frugal adiós desaparecieron de mi vida.
Ya casi me he acostumbrado a echar de menos, tantas despedidas, tantas promesas de visitas para, al final, vernos tan solo en fechas señaladas… Tanta perdida de contacto nos convierte en extraños, extraños que se quieren, extraños leales, pero al fin y al cabo extraños.
Hoy, aunque todo se fraguase ayer, hoy tengo morriña, hoy estoy triste.
Nunca, nunca, nunca pensé que acabaría yendo a verte a una de esas carreras que me ponen tan nerviosa y en las que te digo que te me matarás… Pero, aunque me haya quemado la cara (en cuanto desaparezca la rojez seré Miss Freckles) y posteriormente haya pasado el mayor frío del mundo, ha estado bien y nos hemos visto. Además mi chillido en el video no tiene precio, las princesas de Mónaco también chillamos xD
Afortunadamente el maquillaje es una mentira socialmente aceptada, digo afortunadamente porque después de una noche de perros servidora se ha levantado con una cara que al mismísimo Rico le hubiese dado más de un quebradero de cabeza devolver la serenidad, para más INRI tengo una entrevista de trabajo por lo que obligatoriamente he de estar presentable.
Así que tras una reconstrucción intensiva he conseguido bajar la hinchazón de los ojos, eliminar las rojeces y parecer una persona normal, el arte del maquillaje que no se aprecia debería estar más valorado. Me he puesto camisa, vaqueros y the zapatos, por aquello de ir arreglada pero sin parecer una mujer de 50 años.