diciembre 2006


Ya ha pasado un año, se acabó mi beca, se acabó la prostitución, el sueldo de miseria, la precariedad y todas esas cosas, ahora tocará imitar a Las Vulpess.

Me llevo experiencia acumulada por el camino, buena gente conocida, el hábito de levantarme pronto (que seguramente perderé muy pronto) y tantas cosas.

Ha sido una despedida emotiva, muchos besos y abrazos. Seguramente se me quedó una cara de tonta terrible cuando desenvolví el regalín que me dieron y ví que era un ipod nano, verde y taaaan bonito que estoy totalmente enamorada.

Tocan unos días de vacaciones, despedir este maldito año y examinarme en la UOC para el día 15 empezar con el curso del inem y ver que tal se portan mis alumnos.

La Navidad, a excepción de la mesa navideña, no me gusta, porque es esa época del año en la que uno ha de ser feliz porque existe una regla no escrita que nos dice que tenemos que ser felices in extremis y buenos, buenísimos con todos los que nos rodean…

Tampoco entiendo la manía de los dulces navideños, muchos son de origen árabe (obviemos aquel infame día en que dilucidé que Al-Jazeera inventó el turrón) así que muy navideñamente cristianos no son, de hecho en mi viaje al otro lado del estrecho vendian turrón por la calle como el que vende chicles. Además hay miles de variedades y año tras año nos empeñamos en comprar kilos de dulces, seamos 3, seamos 23, y que no falten los clásicos sabores de siempre más los nuevos sabores inventados por las turroneras cada año… Aquí me obligo a hacer un inciso, ya que merece una mención especial el turrón blando.

  • Turron blando: Cuyo proceso de fabricación en mi cabeza es el siguiente, gatos a reventar de almendras vomitando por un embudo para poder empaquetarlo, distribuirlo y comercializarlo con sello de calidad.

Pasando a otro tema, también tenemos los adornos navideños y los belenes, que se traen tela, en estas ornamentaciones tenemos varios tipos:

  • Sencillos: Para casas en las que la navidad son unos días más pero con luces y bolas de colores. Suelen ser los más tradicionales.
  • Cutres: El río de papel de aluminio, el tipo cagando del Belén, las bolas con purpurina y las 5000 luces de los balcones me parecen lo más ilustrativo de ese tipo.
  • Objetos Kitsch: Adornos, a precio de riñón en el mercado negro, que podrías haber heredado de tu abuela y al verlo solo poder exclamar “¡¡qué cosa tan terriblemente hortera!!” pero no, son kitsch y todos sabemos que ese adjetivo les dota de un status superior que solo entienden los decoradores de interiores.
  • Prácticos: Montas la Navidad en 5minutos y la desmontas en 3, se podrían incluir dentro de la catergoría de articulos sencillos. Esta opción es aplicable a mi casa, árbol montable en 2 minutos, belén pegado a una tabla de ocumen reutilizable…
  • Laboriosos: Belenes pintados a mano con miles de figuras colocadas en su mejor posición en la escena adornados con musgo natural, quedan taaaan bonitos. No aptos para familias con niños pequeños, si es que se pretende volver a empaquetar el mismo número de piezas que desempaquetó.

También tenemos las cenas, cenas de empresa, cenas de amigos, cenas de primos, cenas con los abuelos, cenas con los tios, cenas con los cuñados, cenas con los suegros, cenas, cenas y más cenas que acaban al día siguiente en horribles resacas.

Y finalmente los regalos, yo NUNCA sé que regalar, además hay que comprar regalos a tanta gente que no puedo pararme a pensar cual sería el regalo más óptimo para cada uno, y supongo que como a mi eso le pase a mucha gente. Muchas veces es mejor esperar a las rebajas y regalar por el mismo importe cosas mucho mejores.

Pero bueno, después de todo esto la Navidad no es tan mala, yo este año estoy dispuesta a sacar a relucir mi espírutu navideño, que pasa por:

  • Ridiculizarme con A el viernes noche en nuestro especial pre-navidad con espumillón bufandil y demás ornamentos navideños.
  • Honrar a mi religión, y a su santo más importante.
  • Felicitar a la gente las fiestas con el método tradicional de la postal.
  • Ser tan buena (o intentarlo) como siempre con los que lo merecen y tan mala o un poquito peor con los que no.
  • Reencontrarme con la gente que hace tiempo que no veo y cenar con ellos si se tercia.
  • Colgar el Papá Noel de la ventana.
  • Y recibir el año vestida de Princesa de Mónaco.

… quiero un novio como él.

Si algo pense que no podría dejarse morir y caer en esta provincia era La Pulchra, pero no, aquí en esta ciudad se nos cae hasta la Catedral, en una semana se nos han caido dos gárgolas de la zona sur.

Ahora el señor Enrique Sáiz nos dice que del desgraciado incidente de la pérdida de dos gárgolas ha sacado una conclusión positiva: que la Catedral requiere obras continuas de mantenimiento. Menos mal señor Sáiz que sólamente se han tenido que caer dos gárgolas y no la fachada entera, que sino… Afortunadamente para usted el Patio Herreriano está bien guapo, ¿verdad? y conste que desconozco su gentilicio, pero me lo imagino…

Y digo yo, si ya dejamos que se nos caiga la Catedral ¿A donde llegaremos con esta empresa llamada León? ¿Tirarán esta prima hermana de Reims para cambiar de sede el edificio de la Junta? ¿El señor taaaaaan leones que ocupa la presidencia algún dia mirará a la que dice su tierra? No quiero meterme en políticas, ni camisas de once varas, pero a una le tocan uno de sus puntos más débiles, La Catedral, y ver como se la ningunea olvidando enviar papeles para solicitar fondos europeos, queriendo contratar gente no cualificada para tratar sus vidrieras y una larga lista de etcéteras me enciende de tal manera que no soy capaz a expresarlo.