Para iniciarme por primera vez en la fiesta de la calçotada,el domingo pasado me deje llevar por los “lugareños”, o más bien debería decir nacidos en Cataluña… Acabamos en Rocafort de Queralt, Tarragona, provincia que al parecer ostenta la fama en esto de los calçots.

La bandeja con los calçots y su salsa Romesco…

… para comer hay que desnucarse un poco …

… y se riega con vinos y cavas de la tierra

Después de “encebollarse” bien, y ponerse las manos negras de pelar los calçots, toca comer carne en abundancia. Por la mesa circularon bandejas de carne a la brasa, “mongetes” -veáse alubias blancas-, alcachofas, tomates y patatas asadas, para terminar con el postre, o mejor dicho, los postres, naranja con chocolate y crema catalana… Vamos toda una fiesta para reventar.

La experiencia estuvo bien, aunque para mi gusto a la salsa le faltó una guindillina que le diese un poco de alegría… Creo que para disfrutar bien de la calçotada hay que tener jardín o terraza, hacerlo en casita y echar una sobremesa de horas, sin que nadie se tenga que preocupar de conducir, no beber, ni nada por el estilo.

Ya pensaba que este año no tendría ningún “A través del cristal”, pero si he presenciado la lluvia en el Sahara, no me tiene que extrañar un poco de nieve en la ciudad condal.

Me lo he encontrado en Etsy y me ha encantado

Bacalao con mantequilla derretida y rábano picante en el Museo Vasa

Tradicional sopa de guisantes del 19glas

Pizza de salami del 19glas

Coulant de chocolate con helado de vainilla de Den Gyldene Freden

Puesto de pescado en Saluhall

Hamburguesa con salsa Jack Daniells del Friday’s

Estas son algunas de las cosas que comimos en el viaje a Suecia a finales de Enero, son todas las que están pero no estan todas las que son, falta la carne de reno, los arenques marinados, la deliciosa carne guisada… Aunque no sea una buena fotografa, soy una adicta fotografiar comida y con la reflex creo que voy a enloquecer, voy a tener que tratarme de esta patología.

Un domingo de lluvia lo mejor que se puede hacer es leer algo entretenido y cocinar  – a saber, tartaletas de jamón y cebolla unas y tomate con mozzarella otras, aunque algunas se hayan quemado un poco  aseguro que están ricas.

Es la primera vez que algo de lana no me hace “ronchas” a los treinta segundos de tenerlo puesto, ¿se mantendrá esto después de los lavados? Por otro lado, esto de ser pequeña es lo más, lo que Hennes & Mauritz me venden como jersey, a mi me vale de vestido

Mañana comienza la primera edición del Barcelona Restaurant Week, una iniciativa que ha pasado por New York, Miami, Río de Janeiro, Ámsterdam, Londres, Lisboa, Madrid… que tiene como principal intención “democratizar” la alta cocina permitiendo degustar menús cerrados en buenos restaurantes por un precio cerrado 25€ (+bebidas).

Así pues, desde mañana día 20 y hasta el domingo 28 de Febrero, un total de aproximadamente 30 restaurantes de Barcelona – tres de ellos con estrella Michelin (Lluçanès, Saüc y Hoffman)- tendrán disponible su menú “Restaurant Week” para que los pobres como yo podamos dejarnos caer por alli. Comentar que el precio del menú  realmente es (24€+1€) ya que la iniciativa estipula que los comensales abonarán un euro extra, que se destinará a  la Fundación Española del Corazón y a la Fundación ONCE del Perro Guía.

Personalmente intentaré ir a cuantos más mejor,  pobre de mi cartera, pero Hoffman me pica porque es escuela de hostelería y en Navidad me tragué un reportaje  con Mey Hoffman contando sus inicios, su historia, etc…

Enlaces:

De las cosas que más echo de menos de mi ciudad es el salir de vinos, ya no hablo del Húmedo y las tapas, sino de las tardes de pirarme las clases de Alemán en la vinoteca con nos, hablando de idioteces mientras bebíamos cada día un vino nuevo de la pizarra, tomar el ya clásico Yzaguirre cada sábado con mis padres en el Camarote, pedir compulsivamente Pagos de Quintana con A y G en el In Situ recordando siempre la misma historia que nos contó el camarero “es el hermano del de Pago de Carraovejas que se enfadaron y ahora hace su vino” cuya veracidad nunca hemos contrastado o ir a la Trattoria única y exclusivamente porque queríamos beber Sangue di Giuda… Todo esto no se da, o no lo he encontrado, en la Ciudad Condal y hay días que todo lo que quiero es salir a tomar una copa de vino y tener una conversación distendida en un sitio acogedor que me haga sentir como en casa.

Una de las razones por las que me suscribí a la revista de Jamie Oliver, es porque, además de proponer recetas muy sencillas, adoro las fotografías que aparecen publicadas.

No les valía con mancillar la cerveza, hacerla light y sin alcohol, convirtiendola en un líquido desvirtuado de todo su encanto, que lo han tenido que hacer con el vino.

Leo, estupefacta, en el 20minutos que los de Matarromera han decidido que, a vista de que las mujeres jóvenes somos muy pavas y siempre nos estamos mirando el ombligo, necesitamos un vino light y sin alcohol, que sólo contenga 4kcal por 100g para poder sentirnos chic en cualquier evento social con nuestra copa de vino en la mano y además no engordar ni un ápice.

No obstante, la bodega también justifica el lanzamiento de este nuevo producto con la excusa de abrir el comercio en países donde no se consume alcohol, si ya, casi me lo creo, por eso va a ser que cuando he salido de España todo lo ‘enológicamente’ español que me he encontrado han sido vinos de Castilla-La Mancha, porque no había vinos sin alcohol procedentes de España, pues eso debe explicar la invasión de vinos chilenos en las cartas extranjeras, que en Chile ya aprendieron a hacerlo sin alcohol hace mucho. No puedo dar crédito, pensaba que aún se respetaban ciertas cosas en este país, pero está visto que no.

PD: Miento, miento, miento, en Estocolmo en Den Gyldene Freden tenían Martin Codax en la carta de vinos, pero bueno, es la excepción que hace la regla.

Siguiente »